sábado, 10 de octubre de 2015









y empuño rabiosamente   
la mano del corazón   
y el alma que lo mantiene.   

Que mi voz suba a los montes   
y baje a la tierra y truene,   
eso pide mi garganta   
desde ahora y desde siempre.   

Miguel Hernández   









Hoy es un buen día para 
que se abran las ventanas 
en Ciudad Sucia 

y que el viento 
arranque la angustia 
de las puertas cerradas 

Sí, hoy es un buen día para 
que las nubes se ofrezcan 
panza arriba 

y que el cielo 
pueda acariciar una mentira 
hasta que llore de verdad 





Ximo Segarra 






9 comentarios:

Marinel dijo...

Me encanta el de Hernández, pero esta estrofa tuya "y que el cielo
pueda acariciar una mentira hasta que llore de verdad" es inmensa, triste, airada y hermosa.
Mi aplauso.
Y un beso.

Tesa Medina dijo...

Hoy todo lo que te leo, miro, y escucho me ha llevado a una pequeña historia de Kafka que resume ese estado de ánimo que te intuyo y que a mí me acompaña siempre.

Aquí va:

Si uno pudiera ser un piel roja siempre alerta,
cabalgando sobre un caballo veloz,
a través del viento,

constantemente sacudido sobre la tierra estremecida,
hasta arrojar las espuelas porque no hacen falta espuelas,
hasta arrojar las riendas porque no hacen falta riendas,
y apenas viera ante sí que el campo era una pradera rasa,
habrían desaparecido las crines y la cabeza del caballo.

No hace falta caballo para ser un piel roja. Quizá tendremos que inventarnos las praderas.

Un abrazo, Ximo

María PAZ dijo...

Poesía pura, Ximo, Cada día me sorprendes más y mejor ;)!

Un fuerte abrazo.

Fer

M. Roser dijo...

M'agrada que el vent arranqui l'angoixa de les portes tancades, que les obri de bat a bat i puguin respirar...
Un poema molt sentit i bonic, Ximo.
Petonets.

Fernando Christian Rodriguez Besel dijo...

Un gran poema, gran síntesis, y gran conrazón. Feclicitaciones che!

anuar bolaños dijo...

Sacudir el lastre que la ciudad nos mete dentro. Hacer tormentas de rebeldía con la voz..., y las letras!

Loreto Giralt Turón dijo...

Potser hi ha una mica de veritat en totes les coses, fins i tot en les mentires.

AtHeNeA dijo...

Y es que al final...
Del cielo llueven estrellas, días grises y alma de poeta.
El cielo es un lienzo que no lo gana quien lo pinta primero.
Es cielo es algodón que se hilvana cuando algo se apaga y nos abraza intentando hacernos recobrar la calma.

A veces pasa... Y cuando pasa el cielo sigue estando y haciendonos recobrar la calma.

Un salud✴ de luz

I.R.H dijo...

Me encanta.

[...] desde ahora y desde siempre.