lunes, 5 de octubre de 2015












La reina y el rey de los chismes 
me han acorralado, y sus lenguas 
babean malicia y ásperas 
reclaman lo que es suyo 

Y lo suyo es encender hogueras 
(¡no somos la inquisición!) 
(pero nos parecemos tanto...) 

Y los garfios soberanos levantan 
pura yesca reseca, y mentiras ciegas 
buscan rabiosas su ración de sangre 

Y yo a mis espaldas abro 
la puerta del excusado 
Excusez-moi, excusez-moi 
y dejo solas ahí afuera 
a las bestias bobas 
que tanto saben y que 
tan poco comprenden... 

Y a solas aquí adentro 
con mi sonrisa hago 
lo que hago siempre 

Giro el grifo de la ducha 
y dejo que las habladurías 
resbalen por mi piel y que 
se vayan por el desagüe... 

Y luego salgo y les regalo una 
patadita a los monstruitos 
rancios de rumor cobarde 

Y sigo mi camino, más 
ligero, más liviano, y 
sí, mucho más libre... 




Ximo Segarra 










)) Dicen ((


1 comentario:

M. Roser dijo...

Un poema ple d'ironia...Tan de bo les xafarderies se n'anessin pel desguàs...
Petonets.