divendres, 29 de novembre de 2019






















 Free days, please, we want beautiful and black and white free days... 












(Lo bueno de los días de rebajas es NO REBAJARTE. Ni rebajar a NADIE)

(¡ARRiBA los corazones! ¡ViVA la inteligencia! ¡Alas para la LiBERTAD!)

(Oh, yeah!) 

:-)!!!














dimecres, 27 de novembre de 2019














Les ciutats estan plenes d'illes que no saben —o no volen saber— mirar més enllà del seu estrès.
Estan també, les prestatgeries de les ciutats, plenes de buidors molt pagades de si mateixes. 
Serà que els naufragis humans només importen si es poden convertir en negoci inhumà. 

(Si som persones, i no mercaderies, és necessari demostrar-ho, 
és necessari no oblidar-ho, és necessari saber sorprendre'ns cada dia) 


(i a l'estrès: no li dónes de menjar, envia'l a cagar)
















divendres, 22 de novembre de 2019












Tu pecho, 
compás dulce 
que, sin peso, 
baja y se apoya aquí. 
Aquí, conmigo y dentro. 
Dentro de este ritmo celeste 
que es mi pecho. 

Y en el duro mundo que te navega, 
sueño ser música en tu silencio 
y espuma serena, 
en los mares añiles 
de tus ojos sin miedo. 



Trini Reina






A veces recibimos noticias así: que una poesía se ha ido, que ya se marchó para 
compartir con otras poesías su alma de generosos versos, la de abrazos que nos 
enviamos Trini Reina y yo... y ahora ya no está aquí. Me duele, y me abre un espacio 
vacío esta ausencia, porque sabía que estaba enferma, pero pensaba que volvería a 
renacer, como otras veces hizo. Me queda, como a tanta gente que la teníamos aquí 
en el corazón, sus poemas, hubo tantos y hubo algunos que me dejaron sin palabras, 
hermosos que me dejaron sencillamente agradecido por leerlos, por abrirme ventanas 
sencillas y bellas, otros contundentes, directos sin ambages, como aquel... 
mundial de la poesía. Y no quiero hacer aquí ningún gran discurso sobre ella 
ni sobre su poesía ni sobre algunas cosas que me dijo en alguno de aquellos mensajes 
privados que cruzamos, ni cómo durante años me sentí cercano, en la distancia, 
a Trini Reina. Ahora es mejor no decir nada más, es mejor dejar que los versos 
sigan su camino, y agradecer a la vida esos pasos que pudimos compartir con ellos. 
Hay que dejarlos ir. Hay que dejar marchar a la gente que se va así, dejando detrás 
de sí belleza, esfuerzo y bondad, como lo hizo ella... Hay que dejarla ir porque 
sé que en algún lugar, algún día, nos volveremos a encontrar, y volveremos 
a compartir poesía, sonrisas y ese algo indefinible que las personas, 
algunas veces, nos sabemos dar las unas a las otras. 
Gracias de todo corazón, Trini. 
























dimarts, 19 de novembre de 2019





















Amnistía Internacional, en un informe publicado hoy, ha declarado que 
la condena por sedición a Jordi Sànchez y Jordi Cuixart es una amenaza a 
los derechos de libertad de expresión y de reunión pacífica. Algunas de las 
conclusiones a las que llega Amnistía Internacional después de analizar la 
sentencia dictada por el Tribunal Supremo el pasado octubre: “La condena 
de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart por sedición viola sus derechos a la libertad 
de expresión y de reunión pacífica; ambos deben ser puestos en libertad 
de forma inmediata”. “Al mismo tiempo que nuestro análisis no halló ningún 
factor que indicara que el juicio en su conjunto fuera injusto, es evidente que 
la interpretación que hizo el Tribunal Supremo del delito de sedición fue 
excesivamente amplia y se tradujo en la criminalización de unos actos de 
protesta legítimos”. También indica que, aun en el caso de que la finalidad 
de alguna de esas reuniones u otras acciones emprendidas por ellos fuera 
impedir el cumplimiento de una resolución judicial, el derecho internacional 
de los derechos humanos protege también la desobediencia civil pacífica. 
Presentar cargos excesivamente severos por actos de desobediencia civil 
restringe indebidamente el derecho de reunión pacífica 
y vulnera el derecho internacional.


Más información: AQUÍ 



















divendres, 15 de novembre de 2019

diumenge, 10 de novembre de 2019















Abrió el libro y con la lengua llena de letras empezó a hacerle el amor. Las páginas, 
encantadas, lanzaban besos, caricias, suspiros y le envolvían con el aroma cálido y 
rebosante del secreto compartido. Una poesía que pasaba por allí se unió a la fiesta 
revoloteando ligera, y repartía rimas sonoras en este hoyuelo anhelante o en aquel 
suave oasis, sin cansarse de buscar nuevas maneras de buscar. Y todo sucedía en una 
húmeda mañana de domingo que se desperezaba con generosidad, que ejercía su 
derecho al voto con promesas que se cumplían al momento y que en abundancia se 
colmaban hasta que el lector, el libro y la poesía se vistieron para salir. Dieron un 
paseo bajo la lluvia o bajo el sol, qué más da bajo qué cuando los versos manan de 
los dedos ardientes y las miradas se remojan en las fuentes del amor.
Caminan y respiran, eso es lo importante, mientras el viento se enamora de un 
gozo callado que dibuja sin prisas gotas sobre la piel sin miedo. Es domingo de 
elecciones, y entran en la urna y les sondean la excitación a todas y cada una 
de las papeletas, las harán brincar de gusto y las harán volar de placer junto 
con todas las papeletas de todos los colegios del lugar, y el rey allá en su 
palacio se asustará al ver llegar tan grande y descarada rebelión, y los 
guardias saldrán en helicóptero con sus porras marchitas para 
proteger el orden prostitucional. Los líderes políticos 
pondrán el gritito hipócrita en el cielo hasta 
quedarse afónicos y el país entero 
estallará en un sonoro orgasmo 
de libertad, montado a 
lomos de una 
alfombra 
fugada del 
Tribunal Infierno. 
Y después le daremos una patada en 
el culo al trono soberbio de la ignorancia  
y al ruidoso rotar de la violencia. Y votaremos. 
Votaremos una y otra vez y todas las veces que haga falta 
y haremos mil y un referéndums. Y leeremos la vida y 
la escribiremos con amorosa insumisión.







-Ximo Segarra-
(Cuentos de cuando el sexo pudo razonar, 4)















dijous, 7 de novembre de 2019

















La lògica dels corporativismes és, moltes vegades, 
extraordinàriament il·lògica i sobiranament ridícula.














diumenge, 3 de novembre de 2019















Esta viñeta la publiqué hace 4 años, así, tal cual, exactamente igual.
¿Inmovilismo de la política española? ¿Pereza del humorista gráfico este?
¿Miedo social paralizado por sí mismo? ¿Helado de alcachofas fritas?

Vaya usted a saber... 


















divendres, 1 de novembre de 2019












Era de noche y llovía. Y tronaba a lo lejos, y hacía un frío que congelaba. 
Estaba tan oscuro y triste el cementerio que, recién comenzado el relato, ya 
casi nadie quedaba leyendo estas palabras. Ya ni gusanos había en los ataúdes, 
solo dos o tres ánimas en pena gimiendo lastimosas por los rincones, buscando 
con desespero algún corazón inocente para invadirlo y encogerlo, y luego 
mordisquearlo sin compasión. Pero no, aquello estaba muerto más allá de la 
muerte, y las últimas almas en pena se largaron con sus novios los zombis 
a la ciudad, a ver el telediario, a disfrutar del susto cotidiano, 
relamerse entre verdades oficiales y mentiras malolientes. 

La bruja llegó entonces, traía consigo la luna llena y la seguía el 
hombre lobo y caperucita la roja. No venía la bruja montada en escoba, 
venía cabalgando sobre su cama de calor húmedo y ardiente, y se posó en 
medio de las tumbas ya enlazada desnuda con el hombre lobo y besada con 
devoción excitada por caperucita sin ropa. La escena de sexo llegó a inflamarse 
tanto de amor entregado, que el cementerio comenzó a despertar, y sin avisar 
amanecía, con las nubes y el sol sumándose a la orgía. Y no tronaba, los cuerpos 
resucitados ronroneaban, y la piel caliente renacía en los huesos, en la belleza y 
en la vida, y quien quería se amaba sin miedo, sin hipotecas, sin juicios finales 
y sin frío. Y quien no quería, miraba y sonreía, y cantaba sin vergüenza 
sueños desatados. La revolución bailaba, y las dictaduras 
cobardes y asustadoras brillaban por su ausencia.

Era el día de la resurrección de las almas valientes, 
se habían cansado de morir, y la única salida que aceptaban 
era esa: vivir. Vivir sin más. Y vivir sin menos.





-Ximo Segarra- 

(Cuentos de cuando el sexo pudo razonar, 3)