diumenge, 19 de novembre de 2017











Este verano regalé algunos dibujos, en momentos y por motivos 
diferentes. Todos fueron regalos hechos con el corazón, y este fue 
uno de ellos, muy especial porque iba dirigido a una persona que 
conozco desde que era pequeñito y que ahora comienza una nueva 
etapa muy ilusionante con su Clarión de siempre. Clarión no es solo 
su lugar de trabajo, es también, y sobre todo, una manera de estar 
en la vida y de tratar a la gente. Mi barrio, sin Ana, no sería el 
mismo, y por eso quise agradecerle, con aquel dibujito, 
el hecho de ser como es, de luchar como está 
luchando, de no rendirse a pesar de 
tantas dificultades... Y enmarcó 
el dibujo quedó así de 
chulo, y además... 
¡Lo tienen allí bien a la vista! 

En fin, esto es, para mí, un tesoro de los grandes. 


Gràcies, Ana :-)