diumenge, 4 de febrer de 2018











No hace muchos días entré en un quirófano por primera vez. 
Fue una visita de cortesía (sí, por lo de los cortes, digo) que duró 
una hora larga y que me la pasé casi toda durmiendo... Jo, con lo activo 
que soy y mira que quedarme sobado... y no poder ayudar ni un poquito, 
aunque solo fuera para coser y cantar... Sí... Cantar: cuando desperté 
(todavía con la zona intervenida completamente anestesiada) alguien 
cantaba encima de mí mientras terminaba la faena... Fue un momento 
agradable ese despertar, la verdad, porque no suelo despertarme 
así, con gente cantando a mi alrededor :-) 

No fue nada grave, ni una operación de alto riesgo, y la 
recuperación está yendo bien, con sus molestias inevitables, 
las curas, los dolorcitos, el cansancio incansable... pero 
a poco que vaya bien la cosa el problemilla estará 
solucionado en poco tiempo. 

Fue una experiencia digamos que intensa, 
con mucho para aprender, pero ahora me quiero 
quedar con el trato amable y el saber hacer de las 
personas que me atendieron, sobre todo la calidez 
humana y tranquilizadora del cirujano (que alguien 
te coja la mano como lo hizo él, con esa naturalidad, 
pocos minutos de entrar en quirófano... es un detalle 
que llena vacíos y desintegra dudas). Y también la 
complicidad con otr@s pacientes antes y después 
de la operación... Y, bueno... mi entorno más 
próximo, del que no hablaré aquí porque 
ya sabe lo agradecido que estoy, y lo 
reconfortante que ha sido (y es) 
para mí su apoyo, su 
generosidad y, 
también, su 
paciencia... 
Así es como uno 
puede sonreír aún 
en medio del volcán 
de nervios, sí sí sí... :-)  

Ahora, poco a poco, voy reencontrándome 
con tantos dibujos y tantas viñetas que ahí están, 
esperándome (y buscándome) para ser inventadas. 
Lo hago con lo de siempre, con mi sentido del humor y, 
también, mi sinsentido del humor, con mi miedo y mi valentía, 
con mi encogimiento y mi grandeza... en fin, con lo que todas 
las personas tenemos: ese cúmulo de errores y de aciertos, 
ese baile no siempre acompasado que amamos... Y 
que somos :-) ¡Hasta luego! :-) :-) :-)