diumenge, 23 de febrer del 2020





"A la larga la máscara se convierte en rostro"

Marguerite Yourcenar











Hay carnavales rebosantes de fiesta, música y colorido que duran un día o dos o 
más, la gente se disfraza para reírse y sorprenderse. Y hay carnavales menos 
alegres que duran toda la vida, son los más abundantes; ahí caben algunos que 
en realidad duran toda la muerte, porque destruyen con mucho tesón sus 
propias ganas, sus ilusiones (y, si les dejas, te chafan las tuyas, también). 
Zombis, fantasmas, almas en pena eterna… abundan tanto que esta breve 
reflexión se haría larga y pesada, así que saldré sin más del carnaval, de 
la máscara y del antifaz y diré cuatro cosas muy bien dichas.

Y estarán bien dichas porque las diré yo (le acabo de dar una patada en el pompis 
a la falsa modestia) (es una verdadera molestia, la falsa modestia) (o eso decía una 
sabia modista) (cierro paréntesis) )y ahora los abro, hala( ¿Por dónde iba? Por las 
cosas. Las cuatro cosas. Cosa primera: Vida Cotidiana es una señora que, cuanto más 
natural va, más hermosa es. Cosa segunda: Antifaz Cobardica es un señor que no me 
cae bien, pero me gusta mucho cuando se cae. Cosa tercera: Supremo MercaDios no 
es un señor ni una señora, es un cochino engaño. Cosa cuarta: No importa si eres un señor 
o una señora o ni lo uno ni lo otro, sal del escondite y sé persona. Sé persona 
desnuda y no 
te rindas, por más disfraces que se interpongan en tu camino. Me han dicho que 
Desvergonzada Felicidad anda buscándote, y si te tapas mucho no sabrá encontrarte.



X.S.



dimecres, 19 de febrer del 2020






Les persones menyspreades són invisibles i per això saben tantes coses, 
que els qui les meyspreen es farien creus si se n'adonessin

Isabel-Clara Simó














Wing no és una puta. És una noia a qui han fet puta. Un tros de cel
d'Isabel-Clara Simó, és una novel·la curta que vaig llegir en dos dies intensos i 
és colpidora però és bonica, com la protagonista, una xinesa que amb 8 o 9 anys 
(ella mai sabrà quina és la seua edat exacta) és venuda i transportada a 
València per a fer això que no vol fer: donar plaer a canvi de diners. 
Perdrà la virginitat a preu d'or i l'explotaran com a entreteniment 
de pedòfils fins que la llencin al carrer a preus baixos.

I farà també, gràcies a un proxeneta que la salvarà de la misèria, de puta de luxe. 
I ella, tot i això, no es rendirà i voldrà eixir del món lleig, malalt i fastigós: 
"Jo no sóc de ningú. Ni que em mateu seré de ningú". Wing sap fingir plaer, 
i sap riure's de tots aquells que pensen que pots intimar amb algú pagant-li 
cinquanta o dos-cents o cinc mil euros. I és cert que Wing és una persona menyspreada 
i invisibilitzada, però ella a si mateixa no es menysprea, ni s'invisibilitza. És 
(i això és excepcional avui, ahir i demà, dins i fora de la prostitució) una persona 
que no ha renunciat a la seua essència, a allò que la fa ser, precisament, persona.



Wing decideix que no és una mercaderia. I haurà de pagar un preu alt, molt. 
Però aconseguirà el seu tros de cel, la seua llibertat. Com? Hauràs de 
llegir la novel·la d'Isabel-Clara Simó per saber-ho.










dissabte, 15 de febrer del 2020











I, ben pensat, ni pòdium necessitem. Quantes vegades la persona que arriba 
en quart lloc, o l'última, és tan admirable (o més) que les medallistes.

I, ben pensat, ni competició necessitem. La competitivitat 
ens ajuda a no ajudar-nos, a no estimar-nos.
















diumenge, 9 de febrer del 2020











La versión original de esta viñeta la publiqué hace 7 años. Y no diré nada más 
sobre las galas aquellas tan glamourosas, ni sobre las hogueras esas de las 
vanidades... Solo diré que una cosa es el buen cine y otra cosa es esa otra cosa. 
Y ya está. Hasta luego. Comedido ando hoy (comedido viene del verbo comedidar) 
(y comedidar viene de que no me da la gana decir ni dar más explicaciones) (que una cosa 
es el buen explicar y otra cosa es hacerle la rosca a esa cosa tan fea) (porque ya sabes: 
aunque la mona, o el mono, se vista de alfombra roja... mona o mono se queda) 
(y mira que las monas y los monos son gente que, en general, no me cae mal) (un 
saludo cordial para las monas y los monos que, en el fondo, somos todas y todos) 
(las alfombras rojas ya son otro cantar) (y hasta aquí puedo decir) (o me acusarán de 
antisistema) (por cierto: soy antiputosistemajerárquicopiramidalylaputaperezamentalquelasostiene) 
(sí sí sí) (ale, hasta luego) 









dimarts, 4 de febrer del 2020












Caminante no tiene la costumbre de cargar con el móvil cuando sale a pasear,
quizá por eso le irrita esa mujer que, absorta en su móvil, casi choca con él,
Ei, ei, cuidado, exclama Caminante; y Adicta, sin decir nada, rectifica su
trayectoria sin despegar los ojos de la pantalla. Un poco más allá el fumador
más malhumorado del barrio sujeta a su perrita envuelto en humo, y Caminante,
que avanza con paso firme, lanza una sonora bocanada de aire para pasar a su
lado con la mayor limpieza posible. No es solo el humo lo que ahuyenta, es la
podredumbre moral e intelectual: Caminante hoy no quiere ni intuir
el hedor machista de Dictador.

Hoy el horno no está para bollos, hace mucho calor (el típico calor que hace
un día de invierno cualquiera) (cosas del típico cambio climático) (y de la inmóvil
Estupidez) y los bollos de Caminante están depresivos y requemados,
no tanto por el calor como por el clima social tan… tan… Caminante gritaría
una palabrota, ya pasando delante del Mercadona, pero prefiere descargar
de su mochila el teléfono fijo (de aquellos de rueda para marcar y cordón helicoidal)
y llama a su amante mientras camina. Filosofía contesta entre risas, está con su amiga
Libertad y le dice Ven con nosotras, nos íbamos ya al exilio. Inés Arrimadas, en un
cruce de líneas, interrumpe y proclama En este país no hay presos políticos ni exiliados,
la imposición separatista agrede la unidad de. Libertad suelta una carcajada
y le dice a Caminante Ven volando, hermoso, olvídate de Vómito Reinante y ven.

Y ahí puedes ver, si tienes un poquito de imaginación, a Arte Caminante
dejando su teléfono fijo en el contenedor de reciclaje y volando con
Atrevida Filosofía y Amorosa Libertad. ¿Dónde van? No lo haré público:
la inmensa mayoría del rebaño no querría entenderlo… 
en el improbable caso de que le importara. 











dilluns, 3 de febrer del 2020















Menos mal que aquí todo es libertad y justicia, y el rey está 
ahí para recordarnos que vivimos en un estado de berberecho...













dissabte, 1 de febrer del 2020












A Segismundo le pasa que le confunden con otro. 
Con otro (acaso un rey) que no es él. Por suerte no 
le pasa siempre, sería invivible para Segismundo que 
todo el mundo confundiera su bohemia bondad con 
bobería real. No, eso solo le ocurre con alguna gente, 
alguna gente que mazmorrea su bondad (mazmorrea 
de mazmorra, no de gonorrea) (gonorrea es una 
enfermedad venérea que se contagia si no te pones 
gorra en tus relaciones de índole sexual). Pues eso, 
que los entes mazmorreadores se encuentran con 
el bueno de Segis y quieren, en nombre de la ley, 
engañarle como se legañan a sí mismos (legañar es un 
verbo) (un verbo que va por la vida sin acabar de 
despertar), o quieren maltratarle y despreciarle, también 
en nombre de la ley, como hacen con sus propias vidas. 
Pero no. Esa ley no es su ley, ni ayer lo hizo, ni hoy lo 
hace, ni mañana lo hará: tampoco mañana Segis renunciará 
a su corazón ni a su inteligencia. Ahí donde lo ves es experto 
en eso de bailar con lo bueno y escurrirse con elegancia 
de lo mulo (mulo es un sustantivo que significa 
cozchunga perochunga chunga).

Y si es experto en esta materia es porque sabe que 
para ser buena persona y en el intento no morir, es mejor 
ser siempre aprendiz, aunque en algunas cositas sea ya 
un maestro el presunto rey: Dice Segis que ser contumaz 
en el aprendiceje (sí, aprendiceje) es el eje de una vida 
sana y sudorable (hay que saber sudar) (ya lo decía santa 
Rita: amiguita amiguita, lo que se suda no se enquista).

Así pues, el vagabundo Segismundo va así como soñando, 
pero despierto. Así como muriendo, pero viviendo. Así 
como si la vida fuera sueño, pero no pesadilla. Porque… 
¿Qué es la vida? Una infusión, una broma, una fricción, y 
el mayor y más grande rey es solo un virus con corona (o 
viceversa). Porque… ¿Qué es la vida? Un frenesí, que 
soñado con pereza, sin pensar y sin sentir, es un triste y 
ñoño sueño, y ya se sabe (y aquí llega la conclusión) que 
los sueños, así soñados, poco más que legañas son. 



- Ximo Segarra -