dilluns, 6 de novembre del 2017







Deixar anar la set 
quan la gota d'aigua 
més bonica de l'estiu 
passa al teu costat 

És menjar sorra 
del desert 

És menjar sorra 
del desert 

Marxar quan la gota d'aigua 
més bonica de l'estiu 
no vol venir amb tu 

És dir-li que 
l'amor és gran 

És dir-li que 
l'amor és gran 

I deixar-la volar 
amb la seua llibertat 
amb la seua mirada 

És dir-li quant 
estime el seu caminar 

És dir-li quant 
estime la seua vida 

La seua preciosa 
i bonica vida 


(i sempre recordaré aquell 
vers que em va enamorar, aquell 
dolç i valent somriure) 




Ximo Segarra 





dissabte, 4 de novembre del 2017











Oriol té un déu 
en qui jo no crec 

Oriol té una fe 
que jo no tinc 

Oriol avui està en la presó 
i diuen que esta nit farà fred 
i estarà sol. Però és mentida 

No estarà sol

Ho sé perquè avui 
el meu cor somriu 
i em diu amb escalfor 
que esta nit estarà 
al costat d'Oriol 




Ximo Segarra 








dijous, 2 de novembre del 2017











Para hacer valer nuestras razones y nuestros sentimientos 
y nuestras maneras de entender la vida, podemos apoyarnos 
en la palabra, en el diálogo, en la manifestación pacífica, en 
la exposición serena y argumentada de nuestro punto de vista, 
o bien podemos apoyarnos en la fuerza física, en la coacción, 
en la amenaza, en la imposición pura y dura. 

La primera opción es la que comprende y respeta que 
la otra persona no tiene porqué tener la misma perspectiva 
ni la misma posición, y le reconoce a la otra persona el derecho 
de pensar y sentir distinto. La segunda opción es la que pretende 
aplastar, someter, eliminar todo rastro de puntos de vista diferentes 
al suyo, y no se corta a la hora de ejercer o justificar la violencia 
contra quien ve las cosas de distinta manera. 

Estas semanas, con todo lo que está pasando 
en Cataluña, estamos viendo dos maneras muy dispares de 
entender la sociedad y la política y la vida. No entraré en detalles, 
solo daré mi opinión. Y mi opinión es que me está ganando. Sí, 
la República Catalana me está conquistando, no por 
la fuerza de las armas, sino por la fuerza de las 
razones y de los sentimientos. Me está 
demostrando que cree en la primera 
opción, la buena, la sensata, 
la valiente, la eficaz, la 
más difícil pero 
la más digna 
de llamarse 
humana. 

No estoy de 
acuerdo en muchos 
de sus planteamientos, 
pero le reconozco que está 
actuando, en general, sin violencia, 
que se podría ahorrar algunos insultos y 
algunas prepotencias, pero... es que no hay punto 
de comparación. ¡Si hasta está dispuesta a participar en 
unas elecciones autonómicas impuestas por el artículo 155, 
cuando ella ya ha declarado su independencia y, por tanto, no 
reconoce la autoridad del Estado español! Ha declarado la 
independencia y no ha sacado los tractores para bloquear 
las carreteras, ni ha jugado la baza de movilizar 
a la facción independentista de los mossos 
d'esquadra... Ahí la ves, a la recién 
nacida República Catalana, 
saliendo a la calle con sus 
banderitas, defendiendo 
su país con pancartas, y 
enviando a Bruselas 
a su presidente... 
Qué violento 
todo ¿no? 

Y por el otro lado... 
La última ocurrencia ha sido 
encarcelar a la mitad del Govern 
català, claro que sí, no hubo suficiente 
con meter en prisión a Sánchez y Cuixart (que 
ahí siguen, por cierto), ni con la lluvia de porras el 
1 de octubre, ni con más de 10.000 policías y guardias 
civiles encerradas en cuarteles y barcos, hartas de añorar 
a sus familias, y hartas de esperar una revuelta popular armada 
que no llega nunca, a pesar de tantas provocaciones... 

Todavía hay quien insiste en maleducarnos en la 
creencia de que la legalidad más fuerte es la que tiene la 
violencia más larga y más suelta, pero por suerte todavía somos capaces 
de ver otras opciones, otras enseñanzas, otras maneras de resolver los 
problemas. Con más comprensión, con más diálogo, con más cultura, 
con más respeto y con mucho más amor del que habita en las 
altas y frías cumbres del poder. España tiene un problema, 
y no es Cataluña. Es su propia intransigente manera 
de afirmar su identidad, y si hay alguien por ahí 
(y me consta que hay más de una y más de 
dos y más de diez mil) que cree en una 
España capaz de evolucionar a mejor, 
y echar de sus poltronas a esa 
panda de retrógrados que 
aún hoy nos (des)gobiernan y 
que aún hoy no saben solucionar 
las cosas como personas de bien, 
yo estaré ahí, yo me apunto. 
Para lo otro yo no soy 
español, ni lo 
seré nunca. 



















dimarts, 31 d’octubre del 2017




                   "Amarraré el meu cor a la finestra 
                   com si fos un cavall o bé una barca, 
                   i quan vullga que em vinga el vers que vull." 

                                                                  Vicent Andrés Estellés 

















dilluns, 30 d’octubre del 2017




He aquí unas cuantas de las viñetas que van colgándose 
cada quince días aproximadadamente en Rostres, la peluquería 
de barrio más molongui y más rechula de Castelló. 










No me sean ustedes muy rigurosas con la calidad de las 
imágenes, son fofotos tomadas directamente del escaparate 
y cuando no hace mucho sol hace mucha nube, y cuando 
no, pues o es muy de nonoche o es muy de didía, y 
cuando todo está perfecto, pues aparecen hordas 
tumultuarias de fans, fanes y algún que otro 
flan que impiden la realización de un 
dodocumento gráfico a la altura 
de la extraordinaria calidad 
pixelemétrica que viene 
siendo habitual en 
este planeta 
llamado
Acapu. 











... 











... 













Hasta luego. 







diumenge, 29 d’octubre del 2017







Jaume se sienta al sol en el balcón de su casa y durante un rato 
los mira pasar, llevan sus banderas, defienden lo suyo en calma y a 
veces gritan y a veces hablan y también a veces caminan en silencio. 

Cierra los ojos, bendito sol, bendito descanso... A su lado una botella 
de agua y un porrito de marihuana recién hecho. Beberá. No fumará. 
Hace años que dejó de fumar pero sigue cultivando con mimo a 
María y liándose algún que otro porro de vez en cuando. 

No sonríe, pero está tranquilo, se recuesta bajo el sol y 
siente su cansancio. Semanas frenéticas, muchos días 
clandestinos escondiendo urnas para el 1 de octubre, 
aquel golpe de porra en la rodilla que ya no le duele, 
las manifestaciones, las noches sin dormir, las asambleas 
interminables, las estrategias, el móvil siempre echando humo... 

La calle sigue paseando banderas españolas, algunas cosidas a 
la señera. Un niño grita "¡Mamá! ¡Estamos en España! ¿Verdad que sí?"

Sonríe. Coge el porro sin abrir los ojos y lo desmenuza lentamente, con 
la misma firmeza de siempre, y deja que el viento se lo lleve... Bendito 
sol, bendito niño... Por fin sale a la calle de Barcelona sin vergüenza 
el nacionalismo español en masa, con sus argumentos, sus banderas, 
sus gritos, antes no lo hacían, solo los fachas el día de la 
Hispanidad, o el día del alzamiento, o el 20-N, ahora 
salen abuelos, madres, padres, familias, 
grupitos de amigos, nietas y nietos... 

Y salen así, a pecho descubierto. 
No hay un puto tanque que los custodie, 
ni fuerzas armadas en este desfile de colores... 
"Como nosotras, Jaume, como nosotras". Rebeca se 
apoya en la barandilla y también sonríe. "Lo están 
haciendo como tú y como yo, no se esconden, 
se están cansando de mirar 
asustadas la tele". 


Jaume y Rebeca entrarán 
hoy sin prisa en la cocina y harán 
juntos la comida. Es domingo, hace sol. 
Y el enemigo parece que está aprendiendo a luchar en paz. 




Ximo Segarra