jueves, 26 de septiembre de 2013





 UN PELiGRO LLAMADO NiÑO 








Ayer estaba yo esperando al autobús  
cuando un niño se me acercó y me dijo:
Oiga, señor, ¿podría usted 
responderme a una pregunta?


No salí corriendo. Estuve a punto, pero no lo hice.


Pero tomé mis precauciones: me alejé 
4 o 5 metros, construí entre nosotros una barricada 
bien fuerte y resistente con todo lo que encontré 
a mano (adoquines, contenedores, semáforos, 
farolas... y materiales de desecho: banqueros y 
presidentes del gobierno son los mejores, 
pues tienen la cara muy dura) a continuación 
me enfundé una armadura de placas de 
acero galvanizado y entonces sí, 
entonces ya me atreví a decir:
Venga, dime, ¿qué pregunta es esa? 

Y la criatura disparó a dar: 
¿De dónde vienen los niños? 
Es que mis papás y mis mamás dicen 
que pronto tendré un hermanito pero no me 
explican nada más y... y... señor dígame: 
¿De dónde vienen los niños?

Ay... No supe qué decirle. Por un momento 
me quedé intrigado, dándole vueltas a eso 
de "mis papás y mis mamás" (me imaginé a 
aquel niño viviendo en una casa rebosante 
de papás y mamás, habitaciones y amarios 
empotrados llenos de papás y mamás, 
retretes y lavabos ocupados a todas horas 
por papás y mamás...), pero después de 
media hora flipando con la clonación
masiva de papás y mamás reaccioné, 
sí: salí de mi estado de trance y...

Salí corriendo.

Sí. Fui un cobarde y salí corriendo. Huí de aquel 
niño, le dejé allí solo delante de la barricada 
y de la armadura...

Sí. Lo dejé sumido en la ignorancia, lo dejé 
sumido en la perplejidad y lo dejé sumido 
en la duda de si todos los adultos son 
tan incomprensibles como yo.


Pero es que... Menuda preguntita ¿no? 


A ver qué le dices a un crío que...









Ya está, el que faltaba, tenía que venir 
el Cactus a interrumpir...


Pero, a ver, ya que estás aquí...


¿Tú que le dirías a un niño que te 
pregunta de dónde vienen los niños?


¿Serías crudo y directo y científico 
o le contarías el cuentecito 
de las semillitas que...










¿Una mezcla?


¿Cómo que "una mezcla"?











¿Qué le dirías tú, Cactus?















(ay, me temo lo peor...)















Ufffff....


Me temía lo peor...



Y sucedió lo peor.






Voy a cerrar el post antes de que esto se desmadre.







¡¡ Hasta luego !!

















(Ay...)





9 comentarios:

Tracy dijo...

Jajajajaja, en la vida me he reído tanto, ya me puedo ir a la cama relajada. Gracias.

Loreto Giralt Turón dijo...

Quant de mal que han fet els "intermitjos" . Molt bo!

aristio dijo...

Jajajaja oie esté muy bueno el post... es que los niños te hacen preguntas con el calibre de cañon de artillería, pero el cactus lo maximo eh.

Un abrazo.

ATENEA dijo...

Buenísimooooo ... he soltado tantas carcajadas como papás y mamás clonados hasta el infinito. El broche de oro lo pone mi amigo Cactus, y es que, con mezcla o sin mezcla, no hay como la naturalidad.
Aplausos para los dos !!!
Un montón de besos y abrazos !!!

Alma de Adra dijo...

Jajajaja...Este cactus seguro que es fan de les luthiers. Mira ya tenemos otra cosa en común. Muaks

emejota dijo...

Nada como un niño para despertar nuestros peores instintos. jajjj muy bueno. Bss.

Milena dijo...

JAAAAJJJAAAA La mezcla...
Cactus es genial Ximo, no te quejarás de buena compañía ; )

A ver si cactus nos aclara lo papás y mamás...


Besos

TriniReina dijo...

Pues yo creo que esa respuesta es la que merecía la pregunta manida del niño impertinente:):)

Sobre lo de papás y mamás será porque como hay madres que paren y abuelas que crían...

Cactus es genial
Y tú, no te me enceles:):):)

Abrazos

Ishtar dijo...

Jajaja!! La cigüeña pescadora!!!
Humor punzante de cactus.
Muy bueno. :)

Un abrazo.