viernes, 2 de junio de 2017












"El sacrificio es una actitud física y mental que 
consiste en renunciar a uno mismo anteponiendo los deseos 
o intereses ajenos. Generalmente está sustentado en un falso altruismo, 
pues se realiza para obtener una contraprestación a cambio: atención, 
aceptación y reconocimiento; y se justifica alegando que quien 
no lo practica se encuentra sumido en el egoísmo. 

Sin embargo, el precio que se paga por ello 
es alto: la falta de libertad se une la sumisión 
(es decir, cumplir la misión ajena y no la propia) 
se perpetúa el sufrimiento como un valor 
añadido a la propia vida, situándose 
en la posición de mártir. 

¿Cómo es posible entonces 
alcanzar la paz y, por ende, disponer 
de un mundo en armonía, desde un estado 
emocional de carencia, necesidad, 
dolor, angustia y sufrimiento?" 



Sergio Lara