lunes, 21 de marzo de 2016




A tormenta dos 









Y te veo, no sé cómo ni desde dónde, pero te veo. Te sumerges en 
un mar de mentiras, de engaños, de ilusiones. Te entregas a 
una corriente hipócrita, maldita, llena de pretensiones. Te 
hundes en un océano de paradigmas, agitado, lleno de 
decepciones. Y te veo, y no sé cómo, pero te veo. 

   Y te siento, no sé cómo ni por qué, pero te siento. Te siento palidecer 
ante una cortina de dudas, agitarte ferozmente con el temblor 
de la verdad, arrancarte la piel a tiras con la única 
presencia de un significado real. 

   Y te busco a todas horas, pero nunca 
me encuentro. Y permaneces perdido en un 
todo aleatorio y tormentoso. Y me busco en todo momento, pero 
nunca te encuentro. Y continúo confusa en este lugar caótico y poderoso. 

   Y no sé cómo ni porqué; pero te busco, y permaneces, y continúo. 





texto de Iballa Rodríguez Herrera