martes, 6 de septiembre de 2016




Últimamente me ha dado por pensar en 
el tema de la natalidad, quizá sea porque 
los hombres, a ciertas edades (yo he cumplido 
los 18 años hace unos días) (sí, muchos o pocos 
días ese ya es mi secreto) nos sentimos con el instinto 
de paternidad más exacerbado, y nos da algo así 
como una sensibilidad o un ansia o un estrés o un 
quéseyoquéesestegozoquetengoenelalma 
cada vez que leemos en algún sitio la 
palabra natalidad

Y hoy la he visto escrita en 
un artículo que hablaba sobre 
la fecundación in vitro, y... 

Por cierto... 


¿Qué piensas tú de la 
fecundación in vitro, Cactus? 











¿¿ La fecundación in vitrocerámica ?? 













Esto... 


Señoras y señores, 
damas y camilleros... 


Yo casi que voy a cerrar el post ya. 












Sí, yo me voy a sentar un rato conmigo mismo 
a pensar en la natalidad con tranquilidad y 
con sosiego y sin Cactus guasones que 
interrumpan mis siempre interesantes 
y trascendentales reflexiones... 


¡Hala! ¡¡Adiós muy buenas!!