lunes, 30 de noviembre de 2015




La emisión tóxica que sus majestades, sus excelencias y sus ilustrísimas no tratarán en la cumbre del clima... 










sábado, 28 de noviembre de 2015



Un buen día para 













(( "...no vayan a peligrar nuestros cálculos y previsiones electorales. 
Lo primero: el partido. Los ciudadanos: a la cola." La voz de Iñaki. ))



viernes, 20 de noviembre de 2015




Hoy traigo a este planeta una estrella invitada. 

Ella es Ishtar y juntas hemos preparado un invento gastronómico 
que ojalá os deje un sabor agradable y divertido.

(Bueno, en realidad el mérito del plato es casi todo suyo, yo solo 
he hecho la ilustración. Las letras han salido todas de su cocina) 






GiLGLOTiS 




Siempre he odiado a la gente soberbia, los fanfarrones embriagados de su propio ego me sacan de mis casillas, los peores son esos que, además de en el hablar, se exceden en el comer y el beber. La imagen de un tragaldabas masticando mientras habla de sí mismo se me hace insoportable.

Para mi desgracia mi devenir profesional ha hecho que acabe laborando 
en la ciudad de los bravucones por excelencia: Bilbao.

Cierto es que, tras dos años de estancia en la capital, estoy tan integrado que practico 
el noble arte del poteo vespertino con pareja desenvoltura a la de cualquier oriundo, vamos, 
que pocos serían capaces de discernir si procedo de Deusto o de Indautxu.

Nuestra cuadrilla se compone de cinco incondicionales que, tarde sí y tarde también, realizamos fiel peregrinaje por una ruta trazada tras años de intensa investigación estadística y comparativa: sabor, precio y simpatía de las camareras, la compañía es importante a ambos lados de la barra.

Hace tres semanas la cuñada de  Patxo, uno de los cinco magníficos, nos encalomó a su hermano Kike, recién divorciado, grande y boceras. Uno de esos tipos que rebosan tanta falsa autoconfianza como brillo en su calva cabeza; el tal Kike era un tolosa de manual,  pseudoerudito en artes y ciencias,  pretendía saber de cualquier tema, por dispar que fuera, desde la gastronomía precolombina hasta el arte suiseki. ¡Si hasta nociones de biblieconomía decía que tenía!

Ya os habréis percatado de que no era calaña de mi agrado, así que una tarde de viernes 
decidimos darle una lección de humildad y ponerlo en su sitio, habíamos pasado demasiadas 
veladas de tensa tregua y ya era hora de que aprendiera.

Las barras desprendían la alegría del fin de semana recién estrenado, todo fue entrar en el bar de Maritxu y toparnos de frente con una magnífica fuente de las gildas especiales de la casa, brillantes y aceitosas, con sus anchoas en grana bien regordetas, faltó tiempo para que alguien lanzase el archiconocido desafío: “no hay güevos a comerse esas gildas de una sentada” y claro, 
nuestro Kike entró al trapo, la gula brillaba en sus ojillos de niñote malcriado. 






Una, tres, cinco, ocho, dieciocho, yo qué se cuantas zampó, las gilditas desaparecían como si resbalaran por su boca, hasta que la última decidió quedarse de palique con la epiglotis, ni p'arriba ni p'abajo, el único que se elevaba era Kike, que con la cara amaranto empezó ha hacer tremendos aspavientos. Cuando dejó de moverse nos asustamos de veras y sin pensarlo dos veces lo levantamos y subimos la cuesta de Areilza hacia la Cruz Roja, Kike iba tieso como una tabla de surf, ¡con decir que desde entonces nos llaman los B.B.B. (Bilbao's Beach Boys)!

Diagnóstico y alta: espasmo laríngeo por reacción irritante ambiental, Kike estuvo 
toda la noche ingresado, conoció a una amable enfermera lituana que quedó 
prendada de su sabiduría y nos libró de él para siempre.

Final feliz, un engreído menos en Pozas. 



- Ishtar - 







El blog de la cocinera: Devanando la madeja 




jueves, 19 de noviembre de 2015














... 

























Estas dos ilustraciones participan estos días en un concurso 
organizado por una marca de ron. No es que yo sea mucho de ronronear 
(aunque tiempo atrás no me disgustaba el tema y ronroneé con gusto más de una 
vez) pero para participar en el concurso no había que ronronear ni un chupito ni 
medio, así que me dije "¡Miau! ¿Que no me presentaré al concurso?"


Y me presenté. 


Por cierto, si las ilustraciones te gustan y tienes Twitter, puedes votar por ellas AQUí y AQUí


Y esto es todo por hoy. 


Otro día te hablaré de aquellos tiempos en los que yo ronroneaba hasta altas horas de la madrugada.


Sí. Y también te hablaré de los otros tiempos en los que 
yo bebía ron y fumaba y me iba a surcar los 
mares con el primer barco pirata 
que por mi puerto pasara.



(o no) 



(mejor no)




:-)








Un buen día para 













miércoles, 18 de noviembre de 2015


... 





























No sé si estas campanitas os suenan de algo, tal vez sí, porque ya estuvieron 
aquí en este planeta llamado Acapu en septiembre del año pasado... :-)






martes, 17 de noviembre de 2015




GATUNEANDO 





capítulo 16 













Si quieres conocer la versión humana de estas palabras y a su autora, maúlla AQUí.








(( el capítulo 17 )) 
















Sin paz, sin una paz auténtica y justa, no habrá 
derechos humanos. Y sin derechos humanos la democracia 
nunca será más que una ofensa a la razón. Los que estamos 
aquí somos una parte de la nueva potencia mundial. 
Vamos a luchar con el corazón y el cerebro, con la 
voluntad y la ilusión. Sabemos que los seres 
humanos son capaces de lo mejor y de 
lo peor. Ellos han elegido lo peor. 
Nosotros hemos elegido 
lo mejor. 

José Saramago
 (Lo dijo en Madrid en marzo de 2003, 
en una manifestación contra la guerra)







No te lo creas

No hay ningún dios

No hay ninguna diosa

Que coleccione dolor
para mayor gloria
de su nombre

Ya puede vestir
su mentira
de Divina
o de Dinero

Ya puede querer
comprarte o
santificarte

Mírala: es la
guerra sangre
estéril quien
te mira tras
el disfraz

Por eso no le tengas
miedo y no te rindas

Porque siempre es
un buen día para
que en tu corazón y
en el mío se muera
el fanatismo religioso

Por eso abre tus alas
y vuela. Porque siempre
es un buen día para
que en tu razón y
en la mía se muera
el capitalismo salvaje

¡Y que viva la
paloma de la paz!




Ximo Segarra





jueves, 12 de noviembre de 2015

jueves, 5 de noviembre de 2015



ATENCiÓN, PREGUNTA: ¿De qué color es la sangre de un rey? 

















Y así por los senderos, invisible, 
y así, con mi silencio, voy cantando, 
y existo, aunque no exista, en quien me niega 
porque yo soy el ser nunca acabado 

Gabriel Celaya 







En la cuneta de la autovía que lleva en volandas al 
Gran Centro Comercial hay una senda medio desdibujada 
y casi escondida por los hierbajos. Ella lleva, casi sin querer 
medio perdida entre sus curvas, al Pequeño Bosque 24 Horas, un lugar 
de esos que no salen en el Gran Mapa de la Pesadilla Cotidiana 

Entramos pues, si quieres acompañarme 

No verás acercarse por aquí al enteradillo de turno, ni a la moda 
juvenil, ni tampoco al moribundo desencanto de la madurez, ni siquiera 
la sabihonda ceguera que presume a todas horas de estar a la 
última se atreve a venir nunca a este lugar 

Porque aquí ya solo vienen los últimos suspiros 
de tu amanecer. O la mirada que no se arrepiente de lavarse 
los sueños bajo el grifo romántico de aquella verdad que no murió... 

No, aquí no encontrarás más ropa ni más complemento que un respirar 
plácido nacido de los mil terremotos que aprendiste a vivir y contar. Y tampoco 
has de preocuparte por las llaves, aquí las puertas se abren con la presencia de 
la bondad y con un empujoncito de la valentía, y no importa lo fuerte que retumbe tu 
corazón, los marcos son elásticos para que quepa a su gusto el latir más atrevido... 
Sí, por estas puertas pasa con holgura tu pensar y tu sentir, tu sentir y tu pensar 

Porque aquí, cuando todos los billetes del mundo te abandonan, puedes 
sonreír y sin pedirle permiso a nadie entrar en un 
Todo a Cien Abrazos 

Y si no encuentras la tienda o la 
oferta, siempre tienes la opción de construirla 
tú, con tu anhelo, tu canto, tus brazos y tu fuerza. Construirla 
tú, aquí, en este lugar que no existe (dicen las tertulias bien pagadas) y que 
solo aparece (aseguran las propagandas bien cobradas) en el apartado delirio de la 
locura. Sí, aquí, en este lugar que sí existe porque sí supo sobrevivir al huracán 
que levanta la loca compraventa de prisa, la loca pisoteadora de 
vida que corre encadenada hacia el Gran Centro Comercial 


Pero no lo olvides, en la autovía hay una senda. Y la reconocerás 
enseguida. Porque es tuya y nunca nadie te la podrá tapiar, por más cemento 
y más ladrillos y más publicidad que te echen encima, nunca nadie 
te la podrá ocultar. Si tú no quieres dejar de verla

Si tú no quieres dejar de verla 
nunca nadie te impedirá encontrarte con 
él, con ese humilde hierbajo en la cuneta de la autovía 

Ese humilde y precioso hierbajo que eres tú 

Ese que no se rinde 

Ese que aprovecha cada 
nuevo rayo de sol para volar 
por la Autopista Más Antigua Del 
Universo, y seguir soñando despierto 






Ximo Segarra