martes, 26 de febrero de 2013




Hoy os presento una colaboración con la escritora Marina Morell
suya es la reflexión escrita (que nació a partir de una propuesta 
que le hice hace un par de semanas) y mía es la ilustración (que 
nació a partir de su reflexión):



La sombra necesaria

Soy perro viejo en el desierto, ya no me parece injusto el calor, ni respirar fuerte, ni vivir al margen de la ignorancia. Sé que la poca necesidad es el punto fuerte de una vida sacrificada, y que el corazón asume una fuerza incalculable cuando se trata de sobrevivir a base de bondad.

Hace tiempo que sé lo que es vivir a la sombra de un sol estipulado que ni siquiera alumbra de verdad, que va a base de bombillas y historias que todos creen menos yo. Por eso sé que cada día es un esfuerzo, y que con esfuerzo se hace mayor la sombra, y que el cactus de un desierto, que siempre ha sobrevivido con poca agua, puede eclipsar al astro solar.

Cada día lo veo más claro, las sombras no son sombras, son la experiencia, el amor y el perdón, que han crecido siempre a escondidas del sol que quita luz a los demás. Y las prefiero. Infinitamente. Porque aquellas que crecen puras, al margen de la mentira, son las que un día aportarán el cálido aroma del vivir, y no del sobrevivir.

Marina Morell









Me encanta cómo (y de qué) escribe Marina, por eso os 
recomiendo que visitéis su blog El ruido que deja el silencio.

También tiene página de Facebook, donde podéis dejarle 
vuestras propuestas creativas.